La caída del pelo tras el parto

¡Hola!

¡Qué bonito es todo durante el embarazo! Tienes una piel radiante y suave, un pelo con mata y suave y piensas que va a ser así a partir de ahora, pero NO.

Las hormonas vuelven a su cauce y con ellas tu piel y tu pelo.

Lo de la piel… mejor cuidarla durante el postparto y sobre todo hidratarla bien porque la falta de sueño y el cansancio pasan factura. Y si no usabáis algún tipo de corrector para las ojeras, ¡ahora es el momento! Jaja. En mis 25 años no lo había usado nunca y ahora me lo pongo todos los días…

Con respecto al pelo… Todas sabemos que el pelo cae en el postparto, aunque yo mantuve la esperanza (ilusa de mi) de que el pelo me hubiera cambiado durante el embarazo y que lo tendría más grueso, JAJA, es lo único que puedo decir.

Al principio no me caía, pero fue pasar los tres meses y ¡HORROR! Empecé a ver los típicos pelos en el cepillo, pero luego ya era mechones, sobre todo tras la ducha, hay veces que sin tocarlo te cae y otras que descubres que tu bebé tiene en sus manitas algún pelo tuyo (esto me mata y sé que a otras mamis también les ha pasado porque lo he comentado con ellas).

Caída del pelo en el postparto.
Caída del pelo en el postparto.

¿Hay solución?  Pues como la mayoría de cosas de esta vida la hay y, en este caso, es esperar. Las típicas pastillas que frenan la caída he leído que no hacen nada, que como todo es hormonal, en cuanto las hormonas vuelven a ser las que eran, el pelo deja de caer. Dicen que es, aproximadamente sobre los 6-8 meses después del parto.

Y mientras tanto, ¿qué?

Pues mi solución es intentar llevar el pelo recogido, así evito tocarlo tanto y con ello evito ver tanto pelo suelto por casa, además me va genial porque así E no me tira del pelo cuando mama, qué menudos tirones da.

Así que la solución para la caída del pelo en el postparto es LA PACIENCIA y pensar que pasará.

Aunque luego hay mamis que te dicen que cuando vuelve a crecer el pelo tienes mechoncitos de pelo corto que asoman entre tu pelo jaja, pero en fin, mejor que la caída seguro que es.

¿Cómo lleváis/ llevabáis vosotras la caída del pelo posparto?

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Cuidados de una mamá

¡Hola!

Sois varias las que me habéis preguntado por mi rutina de cuidados tras el parto, así que os voy a contar lo que hago, aunque tampoco es que dedique mucho tiempo a cuidarme, supongo que lo normal.

Así que… ¡hoy la cosa va de potingues!

Primero que todo os contaré que tras el parto sigo usando crema antiestrías, no me salió ninguna, pero la sigo usando sobre todo en los pechos, ya que estos se agrandan y se hacen más pequeños en un mismo día (por el tema de la lactancia) y más vale prevenirlas. Durante el embarazo utilicé estos productos antiestrías.
Actualmente utilizo el antiestrías de Laboratorios Babé, me gusta mucho su textura fluída, sobre todo porque no tengo tanto tiempo como durante el embarazo y me pongo las cremas rápidamente. Me lo pongo después de la ducha en la tripa y en los pechos.

Por lo que respecta a la limpieza y cuidado facial, en mi otro blog os hablé de Vitance Anti-ox de BABÉ, allí podéis ver lo que estoy utlizando para la cara, aunque os dejo aquí el limpiador detox y la crema vitalizante. Es una línea nueva y que a mi ¡me está gustando mucho! Me noto la piel más sana y con más luz.

Para esas malditas ojeras que nos salen a las mamis al tener un bebé, utilizo el Gel Antibolsas, Antiojeras y Antiarrugas de Skin Method. Este ayuda a combatir los signos de fatiga (bolsas y ojeras). Me lo pongo todas las mañanas antes de la crema hidratante.
Y por último si he tenido muy mala noche y me veo la cara como un cuadro, me pongo un poco de maquillaje. En mi caso utilizo el Maquillaje Fluido Efecto Natural de Etnia Cosmetics. Aunque lo suelo utilizar, sobre todo si tengo alguna comida o algún evento.
Estos son mis potingues, ¿vosotras qué utilizáis?
 
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El temible postparto (alias cuarentena o puerperio)

¡Hola!
Aún tiemblo cuando recuerdo la primera vez que oí la palabra puerperio, ¿quién puso un nombre tan terrorífico al periodo postparto? ¡Normal que los ciudadanos de a pie lo llamamos cuarentena!
40 días de aventuras y desventuras tenemos las mujeres tras el parto, unas lo pasamos mejor y otras peor, pero 40 días son en total. En la tercera clase de preparación al parto, ya me puso al día la matrona de lo que me esperaba y os juro que me daba mucho respeto y un poco de miedo.
Pero en fin, como el momento del parto, esto también tenía que pasar y así fue.
Mi cuarentena empezó, como la de todas, en el hospital. Allí los médicos me controlaban los puntos de la episiotomía (que fueron tres), las enfermeras cotilleaban cómo evolucionaba la lactancia y yo, sinceramente, me encontraba muy bien. Al ser un parto natural y sin nigún tipo de anestesia, me sentía genial, demasiado diría yo.
Los tres días en el hospital se me hicieron eternos, como me encontraba bien, solo tenía ganas que de salir y estar en casa, os podréis imaginar lo feliz que me puse el día que me dieron el alta.
Al salir del hospital no tenía miedo, como aseguran muchas mujeres, por lo que vendrá y los primeros días con el bebé, más bien sentía intriga. También me sentía muy apoyada por mi marido, que hizo muchísimo durante el permiso de partenidad.
Vía Pinterest
Pero al llegar a casa, ya no me sentía tan bien, no noté la subida de leche, pero si cómo se me hincharon los pechos, todo la parte de la lactancia os la conté en el post “Primer mes de Lactancia Materna”, así que lo omitiré.
Los días que duró el permiso de paternidad los disfrutamos muchísimo, salíamos todos los días, paseábamos, planeábamos cosas e íbamos de compras, eran días largos y noches largas jaja porque al principio E se despertaba mucho.
Pero por mucho que los días los disfrutaba y tenía en brazos a E, no me sentía bien del todo…
Me dieron el alta un domingo y al día siguiente, lunes, llamé a la matrona para ir a verla y que me viera los puntos, ya que me dolían mucho.
Durante los primeros días mis cuidados eran los que me habían dicho en el hospital. Me duchaba todos los días, asegurándome de limpiar bien la zona de los puntos y después los secaba, al principio se me ocurrió (no recuerdo dónde me lo dijeron) secarlos con el secador, si pensáis hacerlo… ¡no lo hagáis! os doleran más los puntos porque se secan mucho y estiran (solo de pensarlo me entran escalofríos), es mejor secarlos a toquecitos con la toalla o un paño.
Fui a la matrona y en cuanto me vio la cicatriz vio el motivo de mis molestias, entre dos de los puntos se me había hecho un bultito que era lo que más notaba, así que me quitó esos dos puntos (solo hacía 4 días que estaba en casa) y me dijo que lo tenía completamente cicatrizado y que hiciera ejercicios Kegel, también me comentó que usara compresas tocológicas que no irritaban tanto y que me pusiera una crema para las hemorroides (cosa que ya hacía dos semanas antes del parto y sí, esto pasa)
Compré compresas tocológicas que irritan menos y las cambiaba cada dos por tres para no sentirme húmeda, ¿cuánto sangré? durante toda la cuarentena, bueno las dos últimas semanas era más bien flujo, pero manchaba. Justo en el día 40 dejé de sangrar, aunque la alegría me duró 5 días, porque al sexto día me vino la regla, sí, como lo leéis, eso de que al amamantar la regla no te viene y tarda suele pasar, pero no en todos los casos.
Los puntos internos cayeron o se absorbieron solos y poco a poco “esa zona” que odié tanto durante la cuarentena, volvió a su sitio, tanto que en cuanto me visitó la señora de rojo pensé: “Ale, ya lo tengo todo al sitio, jeje”.
Respecto a la barriga, a los pocos días ya me ponía mis vaqueros (los de la talla 40), se queda fofi y al principio te ves barriguilla cervecera, pero vuelve al sitio y más si se da de mamar, a las dos semanas ya pesaba lo mismo que al principio de estar embarazada, aunque la forma física no es la misma y tengo más caderas, pero en fin, al menos me puedo poner ya mi ropa (a los 50 días del parto ya me cabía la talla 38, otra vez), lo que llevo peor es ponerme a hacer ejercicio, pero ¡es mi propósito de año nuevo!
Así que, desde aquí, os animo a todas las que estáis pasando ahora por esos días nefastos de no dormir, mal humor, mal estar y molestias y deciros que… ¡TODO PASA! y que luego, poco a poco, todo vuelve a la normalidad. Os dejo esta gran frase:

¿Cómo fue vuestra cuarentena?

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Mis 4 imprescindibles en la bolsa del hospital

¡Hola!
Antes que nada, daros las gracias por la acogida que tuvieron los posts sobre el parto, ¡batimos record de visitas! y gracias por vuestros comentarios y mensajitos, ¡sois lo más!
Hoy os quiero hablar de 4 cosas que no podéis dejar de meter en vuestra bolsa del hospital y que a mi, personalmente, me vinieron de maravilla.
¿Estáis preparadas?
+ AGUA + Aunque parezca mentira, en el hospital solo te dan agua en las comidas, así que es bueno llevarse una botella de agua, luego podéis enviar a algún familiar a que os compre. Menos mal que yo llevaba una botellita pequeña, porque por mucho que llevara gotero, al llegar a la habitación tenía la boca seca. Además es muy importante estar hidratada después del parto.
+ BRAGAS DESECHABLES + Alguien me dijo que en el hospital te dan bragas desechables de papel, JAJA mentira, ni una braga, al terminar de parir me pusieron una compresa y un empapador, fin de la historia, nada más. Así que menos mal que me compré un paquete de bragas desechables de la marca Jané (foto abajo) que fueron mano de santo, la compresa no se movía y yo estaba muy cómoda. Os las recomiendo totalmente, estas las compré en Bebitus.
+ CREMA PARA LOS PEZONES + La subida de leche no la tienes en el hospital, pero vas a amamantar a tu bebé con calostro, tus pezones no están acostumbrados, así que los tienes que cuidar. Hay cremas como Purelan, de la firma Medela, que no hace falta limpiar antes de la toma y que va muy bien. Yo tuve la suerte de que en el mismo hospital me facilitaron una fórmula propia para el cuidado del pezón, la cual agradeci, pero en mi neceser no faltó el tubito de Purelan.
+ CACAO + Los labios se resecan mucho en los hospitales, sobre todo por la calefacción, ¡no olvidéis meter un stick para combatir la sequedad de los labios! A mi me vino de perlas.
Tanto el camisón, como la bata y el sujetador de lactancia no me hicieron falta, así que no los usé, con los camisones que me proporcionó el mismo hospital sobreviví.
¿Cuáles fueron vuestros imprescindibles?
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El Parto (II)

¡Hola!
Continuamos con el post sobre el parto, hoy… ¡el desenlace!
Me volvieron a pasar a la misma sala de dilatación donde había estado unas horas antes, ahora eran las 4 de la mañana del viernes 14, otra vez me pusieron las correas y esta vez el monitor iba loco, me hicieron un tacto y me dijeron que estaba de 5 cm, oía el corazón de E a través del monitor e iba a mil, seguía con contracciones en la camilla, vino una matrona y le pregunté: ¿Me váis a poner la epidural?  No obtuve respuesta.
A los 10 minutos me hicieron otro tacto, estaba de 8 centímetros, volví a preguntar: ¿me váis a poner la epidural? La matrona se queda mirándome y se ríe y le pregunto: ¿qué pasa? y me dice: Nuria, no te podemos poner la epidural, estás dilatando muy rápido, vas a tener a la niña ya. 

Ni me molestó, me armé de valor y fuerza, mi hija nacería hoy, eso lo valía todo.
De repente la habitación se empezó a llenar de enfermeras, matronas y demás, empezaron a desnudarme, me pusieron un camisón de hospital, yo veía a la gente de un lado al otro como locos, todos corrían, una le decía a la otra: La vía, ponédle la vía. Otra decía: Aún no le hemos hecho la ficha. 
Aquello era un caos, una completa locura y en eso empecé a decirles: Mi marido, llamad a mi marido, que venga mi marido. Ni p… caso, al final apreté la mano de una de las matronas y dije: Por favor, llamad a mi marido. Y gritó a otra: Sal a la sala y que entre el marido que va a tener ya a la niña.
Ya tenía a una señora entre mis piernas cuando vi llegar a M, entonces me entraron unas ganas inmensas de empujar y se lo comuniqué a la mujer esta, la cual me hizo un tacto y me dijo:Empuja cuando quieras, ya estás completamente dilatada.
Allá que fui yo, lo malo es que gritaba, por tanto no concentraba todas mis fuerzas en empujar. Así que una de las matronas me enseñó cómo hacerlo para poder usar toda mi fuerza para empujar.
Un empujo y me dicen: Ya le vemos la cabeza, es pelona. Más empujos, un pinchazo y una episiotomia, yo solo me enteré del pinchazo.
“Empuja, vas muy bien” me decían y yo empujaba, me sacaron unas barras benditas que me ayudaron a hacer fuerza, en ese momento no sabía de donde salía tanta energía para estar haciendo eso, sentía que tenía una fuerza brutal, no pensaba en nada, solo empujaba, M me animaba sin palabras, solo con gestos y miradas, yo lo agradecía.
De repente me dicen: Venga Nuria… ¡los últimos!  y al segundo empujón noté como salía su diminuto cuerpo y al segundo tenía un bebé calentito y rojito encima de mi, no paraba de llorar y moverse, comprobé su carita y sus manitas: estaba perfecta y era preciosa. Miré a M y me moría de amor, me volví a enamorar de él en ese preciso instante.
Mientras la tenía encima vino el alumbramiento (cuando sale la placenta) del cuál no me enteré, lo que si que vi son gasas llenas de sangre que salían de mi y al poco vi un anzuelo y un hilo y empezaron a coserme, eso sí que lo noté y… ¡mucho! y además… ¡me dolía! Peor que todos los empujones.
Al final me dijeron que me había puesto 3 puntos, pero claro, estos fuera, los de dentro no te los dicen, así que no sé cuántos hay por ahí…
Cogieron a E y de repente vi que no había barriga, había desaparecido, lo que si vi fue sangre y caca, mi querida hija se había hecho caca encima de mi. A ella se la llevaron para pesarla y limpiarla y a mi también me limpiaron, pero a chorro con una botella de agua fría (como os lo cuento).
Me pasaron a una cama de hospital y vi que M tenía a E en brazos, la cual me pasó y subimos a nuestra habitación. Ya éramos una familia 🙂
Cómo véis mi experienciano fue mala, fue una hora corta como dicen las abuelas, lo único malo fue el primer viaje al hospi y sobre todo las dos horas en casa muriéndome de dolor, pero el parto en sí para mi fue una experiencia brutal, ahora lo recuerdo como algo mágico y bonito.
Próximamente os cuentaré los días en el Hospital. 😉
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