Gdansk con niños

¡Hola! Hace un par de días os conté la primera parte de nuestro viaje a Polonia, en concreto nuestra estancia en Varsovia.

Tras pasar un día en esta ciudad, pusimos rumbo al norte del país, en concreto a Gdansk.

 

El vuelo Varsovia-Gdansk tiene una duración de 45 minutos. Volamos con Ryanair y nos salió mejor el precio del vuelo que el de tren (nos aseguramos bien antes de comprarlo)

Al llegar, fuimos andando desde la parada de tren hasta el hostal y nada más llegar al centro de la ciudad ya nos gustó.

¿Dónde alojarse?

Nosotros nos alojamos en el Hostal Moon, un hostal bastante moderno. No tiene ascensor, pero no nos importó. Dispone de una habitación de juegos para los más pequeños dónde estuvimos un ratito mientras nos arreglaban la habitación.

Nos hospedaron en una habitación con 6 literas para los tres, como os podéis imaginar dormimos todos muy anchos jaja. La habitación contaba con baño privado, eso sí las toallas que nos dieron eran tan pequeñas que ni siquiera cubrían a E.

¿Cómo desplazarse?

Desde el aeropuerto al centro se puede ir en taxi, bus o  tren. Nosotros a la ida optamos por la tercera opción. Desde la parada del tren Gdansk Glowny al centro hay unos 15 minutos andando. El precio del tren es de unos 7,60 PLN por persona.

Para volver pillamos un taxi. Desde el hostal al aeropuerto nos costó unos 50 zl.

¿Qué ver?

En Gdansk hay que perderse por las calles de su centro. Nosotros estuvimos un domingo y aquello estaba repleto de gente. El ambiente molaba.

Nosotros paseamos con calma por las diferentes calles que conforman el centro turístico y terminamos el paseo por la orilla del río.

En esta hay unos edificios muy bonitos. Además por el río navegan algunos barcos estilo carabela que se suelen alquilar y los cuales le dan a la zona un ambiente como de cuento.

¿Dónde comer?

Sin duda os recomiendo Mleczny, un local muy frecuentado por polacos y con comida típica del país. Se pide en el mostrador y tú mismo lo llevas a la mesa. De precio una pasada. Comimos los 3 por menos de 12€ y os puedo asegurar que es el sitio donde mejor comí en todo el viaje.

Por la noche pasamos de la comida polaca y nos decantamos por un italiano que se llama Sapore. Miguel pidió sopa típica polaca, servida dentro de un pan redondo.

E y yo cenamos pizza y maccarones. Fue la noche que mejor cenó E jaja.

¡Espero que os sirva toda la información!

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