5 consejos para superar un vuelo largo con niños
Bebé tocando los botones de un avión
Foto: Steven Thompson en Unsplash

5 consejos para superar un vuelo largo con niños

¡Hola! Hoy vengo con 5 consejos para sobrevivir a un vuelo largo con niños. Hace un par de semanas os publiqué un vídeo en el canal respondiendo a las preguntas que me hicisteis sobre este tema, lo podéis ver aquí.

En este post lo que vais a encontrar son los consejos que os doy desde nuestra experiencia personal, ¿empezamos?

1. Llevar entretenimiento

Como ya os comenté en el vídeo, E llevaba su propia mochila con sus cositas para estar entretenida durante el vuelo. En ella llevaba: libros (en este caso dos), unos cascos para poder escuchar los dibujos/pelis, un cuaderno, pinturas, pegatinas y unos juguetes pequeñitos (eran marionetas de dedo).

También llevamos la tableta con un montón de dibujos/pelis/canciones descargadas. Y, a parte de todo esto, también contamos con el entretenimiento de a bordo. Ya sabéis, esas pantallitas que llevan los aviones con pelis y demás. ¡A E le encantó tener la suya propia!

2. Llevar comida/snacks

Si vuestros peques tienen más de 2 años, tienen asiento propio y, por lo tanto, disponen de menú a bordo. Pero aún así, os recomiendo totalmente que os llevéis algo de comida.

Basta con unos snacks como: rosquilletas, galletas, tortitas de maíz… Siempre viene bien tener algo a mano por si vuestros peques os piden comida.

En nuestro caso nos vino genial. Volamos con American Airlines y E no tenía menú infantil. Así que no comió mucho de lo que le ponían… y nos vino genial matar el gusanillo con snacks… (Por supuesto hubiera sido mejor que comiera bien, pero en un avión no se podía pedir mucho). A la próxima me llevaré un par de sándwich…

3. Llevar un peluche/muñeco/muñeca

Ese objeto que a tu hijo/a le encanta, ese con el que duerme y al que le gusta llevar de paseo. Si no tiene uno favorito, lleva uno cualquiera. ¿Por qué viene bien? Porque es un objeto suyo y se sentirá seguro de tener algo suyo en el avión.

Sobre todo si tiene ganas de dormir y se puede abrazar a él. Además es una buena forma de fomentar que cuide sus cosas. Ya que lo podes nombrar el encargado de que no se pierda y que venga siempre con nosotros 😉

4. Estar dispuesto a levantarse (y mucho)

Vuelas con un niño. Sabes que un niño no puede estar mucho tiempo sentado y quieto. Así que ten en cuenta que te va a tocar pasear por el avión. En uno de los vuelos estuvimos como media hora por la parte trasera del avión.

Miramos por la ventana, hablamos con las azafatas, saludamos a la gente que iba al baño… Si vais con vuestra pareja, lo ideal es turnarse para pasear, así mientras uno está con el peque, el otro puede aprovechar y descansar.

5. Comprar vuelos nocturnos

¡Benditos vuelos nocturnos! Ojalá siempre se pudiera volar de noche. Viene genial. Sobre todo si son muchas horas y en el destino nos espera un cambio horario. Si a los adultos nos afecta el jet lag, no os cuento a los peques. Pero el volar por la noche ayuda (bastante) a que el cambio no sea tan brusco.

Además los niños llegan cansados al avión y lo primero que quieren (y necesitan) es dormir. Y si duermen parte del trayecto (o todo) os aseguro que es lo mejor. Así que intentad (en medida de lo posible) aprovechar las noches para viajar.

Y hasta aquí mis consejos para sobrevivir, como nosotros, a tantas horas de vuelo. ¿Añadirías alguno más?

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3 comentarios
  • Yo creo que uno de es aquel, que haga al bebe estar mas tranquilo y relajado. Osea mi técnica es la siguiente.
    Antes de subir al vuelo le doy de comer algo ligero, vamos un bibe y le masajeo. Una vez echo esto le masajeo y se queda dormido.

  • mi duda es sobre los snacks. ¿te dejaron subirlos? porque yo tenía entendido que nada de comida y bebida. las compras una vez has pasado el control? porque preferiría llevar manzana y galletas o bizcocho casero a tener que comprarlo.

    gracias !