El segundo postparto

¡Hola! Hoy me gustaría contaros con “pelos y detalles” cómo ha sido mi segundo postparto. Para mí escribir sobre esto es como una terapia. Ya lo hice sobre el primer postparto, aunque leyéndolo el otro día me di cuenta que no conté nada… Esta vez no será así.

Y es que si el segundo embarazo no tiene nada que ver con el primero, el postparto igual. En mi primer postparto tuve días complicados. Tras leer muchos artículos durante el segundo embarazo, me dí cuenta que algunos de ellos rozaron la depresión postparto, es por ello que durante los 9 meses de mi segundo embarazo temí que llegara la cuarentena.

Pero la cosa no ha ido tan mal (o eso creo). Os cuento punto por punto mis más y mis menos durante estos 40 días:

Sangrado

¿Qué decir? Desde el momento cero en que empiezas a empujar empiezas a sangrar. Esto es así. Pero lo que muchas madres primerizas no saben es que se sangra a lo largo de varios días. De hecho en mi primera cuarentena sangré durante los cuarenta días. Esta vez no ha sido así. Los primeros días era muchísima la sangre que tiraba. A esto se le llama loquios, e aquí la definición de Wikipedia: “En obstetricia, los loquios es el término que se le da a una secreción vaginal normal durante el puerperio que contiene sangre, moco y tejido placentario” Casi na… Durante las dos primeras semanas tiré algunos coágulos de sangre (cosa que no me pasó en el primer posparto), yo los llamaba “demogorgon” haciendo alusión a Stranger Things. La primera vez que tiré uno estaba aún en el hospital y me asusté mogollón porque notas como sale “algo” de tu vagina que no sabes qué (cojones) es. El sangrado rojo me duró unos 15 días. Luego ya fue marrón y, con el tiempo, amarillo. Consejo: Os recomiendo unas buenas compresas, probad los paquetes/marcas que haga falta hasta que estéis cómodas. A mi esta vez me han ido genial las compresas clásicas de Mercadona (van 20 y valen 1 €)

Entuertos

Ya me habían avisado que los entuertos en el segundo embarazo son más dolorosos, pero joooooolín. Empezaron nada más subir a la habitación del hospital. Además llevaba un gotero con oxitocina con lo cual eran bastante dolorosos. Los entuertos son los espasmos que se producen en el útero para volver a su tamaño normal. Os juro que las 5 primeras horas tras el parto el dolor era muy parecido a las primeras contracciones de parto que había tenido unas horas antes… Por suerte al cabo de unos 10 días paró el dolor. En el hospital me dijeron que me podía tomar paracetamol para que no me dolieran tanto.

Hemorroides

Mis grandes amigas. Y amigas inseparables que siempre vuelven tras el parto. Con E ya lo pasé mal y esta vez igual. Si saliera una, aún, pero no, salen en grupo, no sea caso que alguna se pierda la fiesta. Molestan y mucho. Y es algo que las mujeres no cuentan, no entiendo porqué, la mayoría las sufrimos, es algo más que normal tras el parto. Pero pasa, llega un momento en que dejan de jorobarte la vida. En otro parto, digo post os contaré qué he hecho para aliviar tanto sufrimiento.

Sensibilidad en los pechos

Durante el embarazo ya noté algo de sensibilidad, pero la primera semana tras el parto fue brutal. Solo dejaba que los tocará la niña y porque se tenía que alimentar, pero entre las grietas de los primeros días  y que me dolían… ¡no quería saber nada de ellos! Por cierto si queréis saber cómo iniciamos la Lactancia Materna, podéis leer el post aquí.

Lloros sin razón

Esto fue flipante. Durante la primera semana lloraba sin razón. De repente me venían ganas de llorar. Daba igual que tuviera visitas, que estuviera cenando o que estuviera (iba a decir algo que rima y que se hace en el baño, pero me lo ahorraré) jugando. Necesitaba llorar y obvio, lo hacía. Lo mejor es desahogarse. Esto me duró una semana exacta. Luego ni ganas. Malditas hormonas.

Odio infinito a las tardes

Más que odio diría miedo. Esto ya lo comenté en Redes Sociales y fueron varias las mamis que me contaron que les pasaba lo mismo. Las mañanas pasan sin problema, pero lo pasé tan mal las primeras noches con E (la mayor) que pensaba que con L iban a ser igual. Por suerte no lo fueron y el primer mes con L ha sido bastante sencillo (tal vez porque ya no somos primerizos). Pero el miedo ahí estuvo persiguiéndome durante las siete primeras tardes en casa como bimadre.

¿Dónde está mi fuerza?

Durante mi segundo parto volví a tener esa sensación de una fuerza sobrenatural invadiéndome en el momento de empujar (y tan sobrenatural, solo empujé tres veces). Pero toda esa fuerza que sentía los últimos meses del embarazo, toda esa fuerza que tuve para aguantar las contracciones sin epidural (Nuria sé sincera, no has tenido epidural porque no dejas tiempo para que te la pongan, dilatas muy rápido) se esfumó. Y hasta los 7 días tras el parto no me volví a sentirme con fuerzas. Me daba la sensación que me costaba hasta coger a la niña… Solo sentía debilidad y cansancio. Por suerte fue solo una semana.

¿Y mis ganas de mear? 

Yo que visité todos los baños habidos y por haber durante el embarazo. Yo que hacía una media de unos 40 pis al día. Yo que los últimos días del embarazo meaba cada media hora… Me quedé sin ganas de mear. Os juro que a día de hoy he tenido la sensación de mearme 3 tres veces en todo el posparto. El resto de veces “me obligo” a ir porque sería capaz de aguantar y aguantar sin mear. ¡Qué cosas estas de la vejiga!

“Este cuerpo no es el mío” 

Los que me seguís por Redes Sociales ya lo sabéis… La semana pasada terminé la cuarentena y con ella os publiqué una imagen mía tal cual, sin maquillaje ni ná, eso sí en blanco y negro que no os quería asustar. Y en ella os comentaba que me miro en el espejo y no me reconozco. Podéis  leer el texto aquí

Esto último es lo que me queda del postparto, un cuerpo que no reconozco. ¡Ah! y la amenorrea, que veremos cuando aparece esta vez la menstruación. Con el primer embarazo me bajó la primera regla ¡5 días después de la cuarentena! Y eso que estuve con lactancia materna exclusiva y a demanda durante los primeros seis meses de mi hija mayor.

Pero en fin, que son unos días complicados y que una cosa debemos tener clara: ¡TODO PASA! (Hasta tal punto que una vez pasado te lo tomas hasta con humor…)

¿Qué tal vuestro postparto?

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6 comentarios sobre “El segundo postparto

  1. Creo que coincidimos en casi todo… yo una llorera espantosa cada vez que veía la ropa premamá en el armario (aún por guardar 3 meses después). Todo porque mi chico dice que con 2 ya está bien y yo siempre he querido 3…y claro, con las hormonas a tope el pensar que ya se acabó mi etapa “reproductiva”… uff (parece que aún hay esperanza). Yo lo pasé fatal con los puntos… sólo llevaba 3 pero me tiraban mucho. Mis partos son geniales, rápidos y sin epi también, pero tener bebés de casi 4kg no ayuda a evitar los desgarros 😓 en mi caso la segunda lactancia está yendo genial! Nada de grietas, ni mastitis, nipezones hechos trizas… supongo que los 18 meses que estuvo enganchado el mayor han hecho “callo” jajaja. Ánimo! El cuerpo lo recuperaremos… aunque igual tardamos un poco más. Pero estaremos más que distraídas para no darle tantas vueltas al tema. Un saludo!

  2. Pues mi postparto quizas no fue tan traumático: loquios fuertes la primera semana y despues sangrado rojo, marron y amarillo… total unos 30 dias, entuertos muy pocos, sin grietas pero con mucho dolor de pechos, parto inducido sin epidural (muy rapido) y doloroso que acabo en episotomia con bastantes puntos que tiraron al menos una semana, eso si, las hemorroides me acompañaron durante el ultimo trimestre y todo el postparto y lo cierto es que me complicaron mucho el dia a dia. Las noches din dormir y los dias no eran mucho mejores, el sueño y cansancio acumulado junto con la falta de ayuda familiar me sobrepasaban aun asi aguantaba noche tras noche. El sentimiento de soledad y tristeza me acompaño muchos meses, y cuando lloraba se debia al agotamiento y la soledad. La fuerza ni idea de donde la sacaba aun no me lo explico y mi cuerpo aun no ha vuelto a ser ni parecido, han pasado 19 meses y sigo sin dormir mas de 4 horas seguidas

  3. Para mí, (primeriza) toda la pena partió desde el parto debido a que soñaba con un parto normal y terminó en cesaría. La recuperación física fue buena, ya que me moví enseguida.Por las noches por lo menos el primer mes fue agotador, por lo delicada que estás, el cansancio sumado a los requerimientos del bebé y la poca ayuda que recibí. Esa soledad me hacía llorar pero también me hizo y me hace sentir tan poderosa! Creo que fui fuerte y pude borrar esa pena y llenarla con el amor de mi pequeña y no caer en depresión. La lactancia fue muy buena y tuve dolor aprox. una semana, use pezoneras para evitar el contacto con la ropa y tuve unas pequeñas grietas pero nunca deje de amamantar. No sé si tenga más hijos, pero de verdad nuestro cuerpo es maravilloso y con amor todo se puede sobrellevar 🙂

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