Miedo a la oscuridad en niños

¡Hola! Cuando E cumplió los 3 años empezamos la época del miedo. En cuanto conoció ese sentimiento lo empezó a relacionar con sus propias vivencias y empezamos a escuchar frases del estilo: “qué miedo” o ” me asusta”.

Pero si hay un miedo que nos ha perseguido bastante durante este tiempo es el miedo a la oscuridad. Empezó a decir que le dejáramos luces encendidas para dormir hace un año y hoy en día se mantiene.

¿Qué es el miedo?

El miedo es una reacción que tenemos para huir o evitar situaciones que entendemos como peligrosas. El miedo es un sentimiento de protección y es normal sentirlo.

Cuando somos pequeños, ese sentimiento se magnifica. Sobre todo porque estamos acostumbrados (desde que nacemos) a la protección de nuestros padres y según como crecemos y nos hacemos independientes, esa protección se mantiene, pero no es tan palpable.

¿Por qué los niños tienen miedo a la oscuridad?

Uno de los miedos que más se repite en niños de 3 a 10 años es el miedo a la oscuridad. Son varias las causas que pueden provocar este miedo: un cuento, algo que han visto en la tele, un ruido que les ha asustado, el cambiar de habitación…

Pero el más común es el sentimiento de desamparo y soledad que sienten cuando llega la noche y se quedan solos en la cama de su habitación. La oscuridad representa el final del día y por tanto el final de los juegos, de las risas y de estar con los padres. Los niños de estas edades relacionan la oscuridad con el momento de separarse de sus padres.

Por mucho que luego duerman muy bien en su cama, es el momento de quedarse solos, no ver nada y no tener a nadie al lado el que les da miedo.

¿Qué podemos hacer?

Primero que todo respetar su miedo. No hay que menospreciar la situación.

Es importante explicarle que no nos vamos, que también estamos en casa, pero que llega el final de día y hay que descansar. Así mismo es importante que sepa que si nos llama, vamos a responderle (ya sea con la voz o acercándonos a su habitación). Esto último le ayudará a sentirse seguro.

En nuestro caso le dejamos una luz quita miedos encendida. Esto le da seguridad, sobre todo si se despierta a mitad noche, así sabe perfectamente que está en su habitación y no en un entorno desconocido. Otro truco que nos ha ayudado es el que duerma con un peluche o muñeco, así se siente “acompañada” durante la noche.

También tiene menos despertares desde que su hermana duerme en la misma habitación que ella.

Es una época más

De momento, que nuestra hija necesite una luz para dormirse no me preocupa. En mi opinión es una época más. Además yo también pasé por eso de pequeña. Siempre necesitaba que hubiera alguna luz en la habitación y, cuando crecí, solo quería que hubiera oscuridad total (me cerraba la puerta y bajaba la persiana del todo).

Así que mientras dure, estaremos apoyándole.

¿Cómo lleváis vosotros este tema? ¿Tienen miedo a la oscuridad?

 

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