Operación adiós chupete

¡Hola! La semana pasada llevamos a cabo la “Operación adiós chupete” con #lapequeñaE. Así la bauticé, a lo misión de 007, jaja. Os he hecho un poco partícipes de la evolución a través de las redes sociales, pero aquí os dejo explicado todo el proceso.

Debo decir que a E la “obligamos” a que se adaptara al chupete. Durante los 4 primeros meses de vida no usó chupete. Fue durante nuestro viaje a Bruselas cuando conseguimos que aguantara el chupete. Realmente lo que hicimos fue meterle el chupete y pasarle el mono de nieve hasta la boca. De esta forma no podía tirar el chupete (Menudos padres, jaja). Y así se acostumbró…

Cuando nos propusimos quitarle el chupete lo primero que pensé fue: A QUE MALA HORA LA OBLIGAMOS A USAR CHUPETE. Pero la verdad es que durante este tiempo que lo ha usado, nos ha salvado de muchos lloros (demasiados).

Al principio lo usaba bastante. De hecho empecé a comprar “chupeteros” para que tuviera el chupete cerca. Y para que no lo tirara al suelo. Ella solita se lo ponía y ella solita se lo quitaba.

PRIMER PASO

Se podría decir que el primer paso que dimos para empezar la retirada del chupete fue algo simple, pero que funcionó. Dejamos de ponerle los chupetes en los chupeteros. Simplemente no lo tenía tan a mano. Si lo quería lo tenía que pedir. Y solo con esto su uso se redujo bastante. Esto lo hicimos por abril-mayo del año pasado. E tenía 18 meses.

El segundo paso fue no ponérselo siempre que llora. Hasta ese momento era empezar a llorar y le metíamos el chupete. Obvio no siempre se calmaba, pero muchas veces funcionaba. Dejamos de ponérselo según nuestra voluntad. Solo se lo dábamos si ella lo pedía.

SOLO PARA DORMIR

Y fue así como poco a poco dejó de pedirlo durante el día y solo lo pedía para la siesta y para dormir por la noche. Fue durante este periodo cuando dejé varios chupetes en la cuna para que ella misma por la noche pudiera encontrar un chupete fácilmente. Y así nosotros no nos teníamos que levantar.

Así estuvimos durante unos 7 meses. De hecho durante este tiempo nos dimos cuenta que solo lo usaba para dormirse y, una vez dormida, lo tiraba.

Hasta que, al cumplir los 2 años, nos planteamos quitarle el chupete del todo. Debo confesar que el paso lo dio mi marido y que, al principio, me pareció muy pronto.  Así que acordamos que tras volver del viaje de Argentina lo intentaríamos.

¿POr qué esperamos?

La razón por la cuál no se lo quitamos antes del viaje es obvia. Sabíamos que durante el viaje iba a tener cambios que le podrían afectar. Cambio de horario, de estación, de rutinas… El chupete es un objeto que calma a los niños. Y no íbamos a dejarla durante ese tiempo sin él. De hecho, ahora que ya ha pasado todo, os debo decir que menos mal que no se lo quitamos.

Fue durante el viaje cuando empezó a pedirlo más… Bastante más. No solo lo pedía para dormir. En el avión lo pidió varias veces, cuando íbamos en coche igual y a veces incluso cuando estábamos de paseo.

Al volver del viaje me esperaba lo peor. Pero fue acostumbrarse a la rutina del día a día y el uso del chupete se volvió a establecer. Volvía a usarlo en la siesta (en la guardería tenían uno) y por la noche.

Así que nuestro próximo paso fue dejarle pocos chupetes. En la guardería tenía uno y en la cuna otro. Ninguno más.

EL ÚLTIMO PASO

Tras pasar un virus y una vez adaptada a la rutina, el chupete desapareció. Simplemente lo escondimos. No lo tenía a la vista.

Empezamos a quitárselo un domingo, fue algo “sin pensarlo a conciencia”. Estábamos en casa mis cuñados comiendo y E nos dijo que tenía sueño. La acostamos al sofá y nos pidió el chupete. ¿Qué pasa? No teníamos ninguno a mano, así que le dijimos que no teníamos chupete. Al principio se quejó y lloró un poco, pero se calmó y al final se durmió.

Fue el principio. Esa noche tampoco tuvo chupete. Y al día siguiente dije en la guardería que no se lo dieran. Fueron 3 días en que lo pidió. Nosotros le explicamos que ya no tenía que usar el chupete y que sabíamos que podía dormir sin él. Al final le dijimos que se lo había llevado  Lucas, el perro de los abuelos, porque tenía pelos (E odia encontrarse pelos). Fue la mejor idea que tuve. Ya no preguntó más.

De hecho el miércoles fue el último día que habló del chupete, simplemente dijo (palabras textuales): El chupete Lucas pelos.

Desde entonces no ha vuelto a hablar del chupete ni a pedirlo. Y nosotros seguimos alucinados y asombrados porque lo haya dejado y por lo fácil que nos ha resultado.

4 CONSEJOS

Para terminar y tras nuestra experiencia, os doy estos consejos:

  • El proceso debe ser progresivo. Como habéis visto le hemos ido reduciendo el uso.
  • Hay que explicarles que ya no necesita el chupete. A parte de decírselo, le podemos contar alguna historia en la que desaparecen los chupetes. Hay libros sobre esto. O decirle que se lo ha llevado algún animal que conozca(como en nuestro caso). Hay gente en IG que me dijo que le dijeron a los peques que el chupete se lo llevaron los Reyes a cambio de los regalos. Es muy buena opción.
  • Es mejor quitarlo cuando el niño esté bien (mejor si no está enfermo). Además si es en un momento en que tiene una rutina bien establecida mejor.
  • Los padres debemos ser pacientes. Nos va a pedir el chupete, pero si hemos dicho que no, es que no. Si se lo dais en algún momento de desesperación, estáis perdidos. Os tocará volver a empezar el proceso. Así que paciencia. Vendrán noches complicadas. Nosotros la semana pasada tuvimos unas noches moviditas.

¡Espero que os sirva nuestra experiencia! ¿Cómo fue vuestra operación adiós chupete?

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2 comentarios sobre “Operación adiós chupete

  1. Hola, dejo por aquí una alternativa por si os interesa. Es un cuento en el que se dice adiós al chupete a través de valores como la empatía, la superación al apego… http://loscuentosdepanapa.blogspot.com.es/2015/01/el-hada-de-los-chupes.html ¡Suerte!

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