Visita a Lisboa con niños

¡Hola! Como os conté hace unos días, este año aprovechamos las vacaciones de Pascua para escaparnos a Santiago de Compostela y pasar unos días en Lisboa. Debo confesar que era la tercera vez que iba a la capital lusa, pero Lisboa es una ciudad que atrapa y que por mucho que vayas, siempre tienes ganas de volver.

La primera vez que visité la ciudad fue con Miguel (mi marido), pero cuando aún no estábamos ni casados. 10 años más tarde recorrimos sus calles con nuestras hijas. Estuvimos tres días y nos bastó para ver todo lo que queríamos. Es la ventaja de volver a una ciudad, que ya sabes lo que vale la pena hacer o ver y lo que no.

Cómo llegar

Como dice la canción “A Lisboa en tren de lujo yo viajaba…”, el tren es una opción y hay varias ciudades de España que tienen conexión con la ciudad portuguesa. Otra opción es el avión, si tenéis vuelo directo, perfecto.

Pero en nuestro caso fuimos en coche. Fuimos desde Santiago de Compostela y el viaje duró unas cinco horas y media. La vuelta a Valencia duró bastante más, pero las niñas se portaron de maravilla.

Del tema de la llegada en coche debo comentaros que se pasa por varios peajes. Simplemente llegas al peaje, pagas y listo. Hasta que no llegas al peaje no sabes cuánto te va a costar la “gracia”, pero no os asustéis, no son precios desorbitados.

Dónde alojarse

Ya sabéis que pocas veces nos alojamos en un Hotel, somos más de apartamentos y en Lisboa no fue menos. Nos alojamos en el famoso Bairro Alto, barrio con mucha vida (sobre todo nocturna).

Nuestro alojamiento fue un apartamento que estaba en un segundo sin ascensor (pero a nosotros esto no nos supone un problema) y disponía de cocina equipada,  salón con sofá-cama (donde durmieron las peques), baño completo con lavadora y una habitación con dos camas que juntamos (donde dormimos los papás). Todo el edificio estaba formado por apartamentos que se alquilan. Por si os interesa su nombre es Apartmentes Center Bairro Alto y lo contratamos mediante Booking.

Los imprescindibles de Lisboa

Lisboa hay que pasearla y disfrutarla. Su casco histórico es sencillo de ver, entre sus imprescindibles hay que destacar:

Las tres plazas: Praça Restauradores, Praça do Rossio y Praça do Comércio. Ésta última una de las más fotografiadas de Lisboa. Su explanada, fachadas blancas y amarillas y su proximidad al río Tajo, hacen de ella un lugar perfecto para hacerse una foto bonita.

Los miradores. Lisboa está repleta de miradores y, todos ellos son gratis (menos el Castillo de San Jorge que es de pago). Mucha gente piensa que para subir al Mirador-Elevador de Santa Justa hay que subir sí o sí por los ascensores (pagando), pero no. Dando la vuelta a la manzana se llega a él y se puede acceder sin gastar un solo céntimo. Este destaca sobre los demás por su estructura de hierro.

Pero a mí me gustan los otros, esos que están entre casas y tienen su encanto. Uno de mis favoritos es el Mirador de Santa Lucía. Me parece precioso y muy romántico. Pero también hay que remarcar el Mirador de Gracia  y el de Das Portas do Sol, en el barrio de Alfama.

También merece especial mención el mirador que hay en la parte alta del Parque Eduardo VII. Si pilláis un día claro y despejado, tenéis toda la ciudad a vuestros pies con el Tajo de fondo.

Barrios que hay que ver. Hay dos barrios que destacan en Lisboa, Bairro Alto y Alfama. Lo mejor es perderse entre sus calles. En el primero encontraréis un montón de bares y restaurantes y , como ya he dicho, es una zona con mucho ambiente nocturno. Alfama es el barrio más famoso de Lisboa y cuna del Fado, además es uno de los más antiguos de la ciudad.

Monumentos que merecen una visita. No somos de entrar mucho en los monumentos, pero por fuera los solemos ver todos. De Lisboa cabe destacar la Catedral, el Panteón Nacional, la Basílica da Estrela, la Torre de Belém, el Monasterio de los Jerónimos y el Monumento a los Descubrimientos. Estos tres últimos están más alejados del centro de la ciudad, pero vale la pena visitarlos.

Rua Augusta y Avenida da Liberdade. La primera une la Praça do Comércio con la Praça do Rossio y está llena de tiendas y comercios. La segunda es una Avenida llena de árboles en la que se encuentran las boutique de lujo, ambas merecen un paseo por ellas.

Cómo desplazarse por la ciudad

Eléctrico

Todo el centro histórico se puede ver andando, pero os recomiendo tomar en algún momento un eléctrico. Ir a Lisboa y no subir a uno es un pecado.

De hecho, hay uno en concreto que es imprescindible: el nº 28. Éste hace un recorrido por los distritos turísticos de Graça, Alfama, Baixa y Estrela. Es el clásico tranvía amarillo de la ciudad que sube por cuestecitas mientras se tambalea él y todos los pasajeros.

Si vais con carrito de bebé os recomiendo doblarlo o dejarlo en el alojamiento para hacer el famoso recorrido del eléctrico 28.

Tranvía y Bus

La ciudad también dispone de tranvías modernos, de hecho para ir a la zona de Belém, vale la pena ir en tranvía o en bus, la mayoría de gente se desplaza así, que no os sorprenda ver cola para subir al tranvía nº 15.

Metro

Sí, a mí me sorprendió que una ciudad como Lisboa tuviera metro, pero lo tiene. Para comprar el billete de metro, tranvía, bus o eléctrico, vale la pena que lo hagáis en las máquinas de una estación de Metro. Hay opción de 10 viajes, tarjeta monedero y billete de 24 ó 48 horas.

Dónde comer

Si algo me gusta de Lisboa es su gastronomía y la facilidad de encontrar un sitio donde comer bien y barato. No hace falta buscar, no hace falta tripadvisor, simplemente entrar en un restaurante de barrio y dejarse llevar.

Comimos dos días fuera, el primero lo hicimos en la Rua da Graça (fue donde nos pilló el hambre). Nos metimos en un Restaurante pequeño que se llama 1º de Janeiro. Todo eran portugueses, menos nosotros y comimos de maravilla.

El segundo día nos pilló por la zona de Marqués de Pombal y, lo mismo, en el primer sitio que vimos y nos gustó, entramos.

Una cosa que sí se tiene que probar (pero sí o sí) son los Pastéis de Belém. Ojo que tienen la marca registrada y todo. Solo hay que ir a la zona de Belém, a su famosa pastelería y disfrutar de uno de sus famosos pastéis (son de crema). Además se pueden pedir para llevar, nosotros nos trajimos dos cajas a casa para disfrutarlos con amigos y familiares.

Parques infantiles

Y bueno, yendo con niños, hay que buscar parques, nosotros estuvimos en tres:

  • Jardim da Estrela. Está justo enfrente de la Basílica da Estrela. Se trata de un jardín vallado, él cuál dispone de una zona de juego para niños, allí pasamos una mañana con las peques.

  • Campo das Cebolas. En esta explanada hay unos juegos para niños compuestos por una estructura en la que hay un tobogán,  escaleras, tubo de descenso… Es pequeñito, pero no había muchos niños.
  • Jardim do Principe Real. Es una zona verde que dispone de juegos infantiles para niños: balancines, toboganes, columpios…

Nosotros disfrutamos mucho de la ciudad y, como veis, tres días fueron suficientes para hacer un montón de cosas (y eso que nos salieron días lluviosos).

¡Espero que os sirva toda la información!

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