Visitar Toronto con niños

Toronto es una de las ciudades más conocidas de Canadá, su skyline con la CN Tower es inconfundible. Es cosmopolita, con nacionalidades de todo el mundo y se asemeja bastante a ciudades de su país vecino como NY, aunque cabe remarcar que Toronto no es tan agobiante como la famosa ciudad de los rascacielos.

Toronto con niños

La ciudad en sí no tiene muchos atractivos turísticos, pero en verano tiene mucha vida y ofrece un sin fin de actividades al aire libre.  Es sencilla de ver y ofrece muchas opciones para los más pequeños. Os cuento nuestra experiencia.

Dónde alojarse

Buscar alojamiento en Toronto no es sencillo. No es que no haya, sino que el precio es bastante elevado, sobre todo en la época veraniega. En nuestro caso nos alojamos en una Residencia de Estudiantes que se llama Residence & Conference Centre, está muy cerca de Destillery District, uno de las zonas top de la ciudad en verano. Así mismo está muy bien comunicado con el tranvía, más que necesario si se quiere ver toda la ciudad porque las distancias son bastante largas.

Cómo desplazarse

Nosotros fuimos a la aventura y fuimos andando desde la residencia a la CN Tower, fue un paseo tranquilo y por el camino vimos varios edificios imprescindibles de Toronto, pero luego notamos el cansancio y por la tarde aprovechamos para movernos en tranvía.

Qué ver

  • CN Tower. Se puede decir que es el símbolo de la ciudad. El skyline de Toronto es inconfundible gracias a ella. Se trata de una torre de radiodifusión con una altura de 553,33 m (la  más alta del continente). Desde sus ventanas acristaladas se tienen unas vistas espectaculares de la ciudad. Nosotros no subimos, se suele formar bastante cola para subir, así que si queréis ir mejor llegar a primera hora y con calma. Por cierto, dato curioso: La CN Tower es alcanzada por una media de unos 76 rayos al año.

  • La Casa Loma. Esta gigantesca mansión fue construida por Henty Mill Pellat, un millonario que intentaba copiar un castillo escocés. Tiene nada más y nada menos que 98 habitaciones. El millonario no pudo hacerse cargo de los costes de su cuidado y en 1993 y, por una deuda, se la quedó el ayuntamiento de Toronto y abrió un museo.

  • St Lawrence Market. Es el mercado más conocido de la ciudad. Para mí los mercados son una visita indispensable cuando salimos, pero justo estuvimos en Toronto domingo, por lo que estaba cerrado (cierra los domingos y los lunes), pero vimos el edificio por fuera y el mercadito de antigüedades que suelen organizar los domingos a su alrededor. A la mayor le encantó ver tanta taza junta.

  • Yonge-Dundas Square. La “copia” canadiense de Times Square. Bueno en realidad no tiene nada que ver. En este caso es una plaza pequeña llena de carteles luminosos y pantallas con publicidad. Mejor si la visitáis de noche.
  • Gooderham Building. Este edificio lo tenía fichado desde hace tiempo. Es también conocido como el Flatiron Building. Se trata de un edificio antiguo de oficinas que se encuentra en el 49 de Wellington Street East. Destaca entre los otros por su color rojizo, su cúpula de cobre y porque el edificio tiene forma de triángulo, ya que el terreno era así y el arquitecto lo quiso aprovechar al 100%.

  • Las casitas de King Street West. Una de las zonas de marcha de Toronto por los bares y clubs que tiene, pero no solo es eso, esta calle también tiene su encanto por la mañana. Como veis en la foto entre los rascacielos podemos encontrar estas casitas bajas que no pasan desapercibidas.

Qué hacer

  • Fotografiar el skyline de la ciudad desde las Toronto Islands. El Ferry para cruzar a las Islas cuesta 8$ (adulto), $5.37 (estudiantes), $3.95 (menores de 14) y es gratuito para los menores de 2 años. Si tenéis tiempo os recomiendo preparar comida, un mantel, unas toallas e ir  pasar el día. Es un plan perfecto para verano, sobre todo los domingos. Nosotros pasamos la tarde allí. Tiene playas, parque infantil, un pequeño parque de atracciones, zona para hacer barbacoas… Y desde la isla del medio se tienen unas vistas perfectas del skyline de Toronto.

  • Hacer una excursión a las Cataratas del Niagara. En nuestro caso fuimos desde Ottawa a las Cataratas y luego a Toronto. Aprovechamos el día de ruta para ir. Fue un palizón. Aún no sabemos por qué, pero ese día había muchísimo tráfico y pillamos varias retenciones (era sábado, no sé si eso influye), pero después de horas llegamos a Niagara Falls. Si tenéis tiempo os las recomiendo. No son las cataratas más espectaculares que hemos visto (ya que hemos estado en las de Iguazú), pero se puede ir a pasar el día. En nuestro caso la tarde. No hay que pagar entrada para ver las cataratas, de hecho mientras buscas aparcamiento las ves. Lo que sí se paga es el parking y las actividades que quieras hacer (tirolina, barca…). Justo al lado de las Cataratas esta Clifton Hill, una calle llena de restaurantes, atracciones y actividades lúdicas. A las niñas les gustó mucho ver las cataratas.

Cataratas del Niagara con niños

  • Pasear por The Distillery District. Un barrio peatonal formado por los edificios industriales que formaban la destilería. Éstos se han convertido en tiendas, bares, galerías de arte y restaurantes. A nosotros nos gustó mucho pasear por sus calles adoquinadas. Además es el sitio donde hacen el Mercadito de Navidad de Toronto.

  • Perderse por el barrio Kensington. Un barrio bohemio lleno de tiendas independientes, boutiques vintage, ultramarinos, bares de moda y restaurantes internacionales y espacios artísticos. El rollo que tiene el barrio nos gustó mucho.  Está justo al lado de ChinaTown (la cual vimos de paso).
  • Hacerse una foto con las letras de Toronto en Nathan Philip Square. Es uno de los puntos turísticos más concurrido de la ciudad. En la misma plaza está el Ayuntamiento.

  • Disfrutar del ambiente previo a un partido de Béisbol de los Toronto Blue Jays. Si juegan en casa no os podéis perder el ambiente que hay en las inmediaciones del Rogers Centre. Nosotros nos topamos con aquello de casualidad, pero las niñas lo disfrutaron mucho porque hay hinchables, actividades, pintacaras, globoflexia…

Nosotros dedicamos a las Catarátas una tarde y en Toronto estuvimos todo un día. Antes de dejar la ciudad nos acercamos en coche a la Casa Loma y tras verla (por fuera) pusimos rumbo a nuestro siguiente destino del roadtrip.

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